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Política

¿Qué es la "guerra híbrida" y por qué se habla de ella en el contexto de la crisis migratoria en Ceuta?

La crisis migratoria de Ceuta ha puesto en circulación un término que viene del mundo académico y hoy orienta decisiones políticas: "guerra híbrida". Qué significa, cómo llegó al lenguaje institucional europeo y qué consecuencias tiene para los derechos de las personas migrantes.

Por Anna Tufano28 de agosto de 2026
¿Qué es la "guerra híbrida" y por qué se habla de ella en el contexto de la crisis migratoria en Ceuta?
Frontera de Ceuta con Marruecos | Francisco Carrión

En estas semanas, todos los medios de comunicación han informado sobre la crisis migratoria en Ceuta, que comenzó entre el 30 y el 31 de julio de 2026.

Según los datos de las autoridades españolas, cerca de 72.000 personas entraron en Ceuta, de las cuales aproximadamente 70.000 fueron devueltas a Marruecos.

Obviamente, esta situación ha llevado a una extrema polarización, no solo de la sociedad civil, sino también de los propios Estados y de instituciones supranacionales como la Unión Europea.

Se han redactado cientos de análisis sobre las posiciones de los representantes de los Estados que han intervenido, entre ellos el caso italiano, probablemente uno de los más polémicos. También se ha hablado de la incoherencia entre las acciones adoptadas por la administración española y las normas de la UE sobre migración y asilo, así como de sus implicaciones prácticas, un tema que merecería ser tratado por separado.

Sin embargo, el punto central es que en muchos de estos análisis aparece un término que puede resultar desconocido: "guerra híbrida".

En este artículo se intentará comprender en qué consiste el concepto de guerra híbrida, cómo ha pasado del mundo académico al lenguaje político y por qué es tan relevante para entender la crisis migratoria de Ceuta.

¿Qué es la "guerra híbrida": definición académica y límites?

Uno de los primeros politólogos que desarrolló este término fue Frank Hoffman, investigador vinculado al Cuerpo de Marines de Estados Unidos, entre 2005 y 2007.

En su investigación titulada Conflict in the 21st Century: The Rise of Hybrid Wars, Hoffman explica que las guerras híbridas "combinan una gama de modalidades de combate diferentes, incluidas capacidades convencionales, tácticas y formaciones irregulares, actos terroristas que incluyen violencia indiscriminada y coerción, y desorden criminal".

Por lo tanto, con este concepto se hace referencia al uso de estrategias que pueden vulnerar o debilitar a un país sin entrar en guerra con él en el sentido tradicional, es decir, sin el despliegue directo de un ejército nacional en territorio extranjero.

Aunque el término nace en el ámbito académico, que supone una cierta neutralidad e imparcialidad en la investigación, su aparición debe situarse dentro de un contexto específico. Se trata de un concepto que no tiene solo una finalidad analítica, sino que actualmente posee también, y sobre todo, una dimensión política, especialmente en el marco de las políticas de seguridad.

Esto implica una transformación de su significado inicial. El término se moldea a través de la perspectiva de las instituciones y de los actores políticos que lo utilizan.

Del mundo académico al lenguaje político-institucional

En la página del Consejo Europeo y del Consejo de la Unión Europea se dedica un espacio específico a las amenazas híbridas. Además de explicar el concepto, se presentan distintos ejemplos concretos, entre ellos la instrumentalización de la migración.

Es precisamente en este paso donde se produce la transformación mencionada anteriormente. Cuando los policy makers utilizan este concepto, "guerra híbrida" deja de ser únicamente una categoría de análisis y puede servir para justificar o legitimar medidas excepcionales, una coordinación europea especial o la atribución de responsabilidades a terceros Estados.

En la misma página de las instituciones europeas se profundiza en las medidas y órganos específicos que pueden activarse frente a este tipo de crisis. Por tanto, no se trata solamente de una palabra utilizada en el debate político: tiene consecuencias concretas en la manera en que la Unión Europea organiza su respuesta.

El riesgo principal de utilizar el concepto de "guerra híbrida" junto al de migración es bastante claro. El fenómeno migratorio deja de ser visto prioritariamente como una cuestión humanitaria. Las garantías y los derechos fundamentales vinculados a la entrada en un país europeo pueden quedar en segundo plano, porque se refuerza la perspectiva de seguridad.

Las personas que llegan dejan de ser consideradas principalmente como personas con derechos, historias y necesidades de protección, y pueden pasar a ser percibidas como instrumentos de una estrategia de presión por parte de un tercer país.

De esta forma, la llegada de muchas personas se convierte en una masa que hay que gestionar, en una vulneración de la frontera provocada por otro actor del panorama geopolítico y ante la que se considera necesario reaccionar mediante medidas especiales.

Ceuta como caso de "guerra híbrida": qué dicen los actores

En el caso de Ceuta, el concepto de "guerra híbrida" entró rápidamente en el debate político y mediático. No se trata, sin embargo, de una calificación jurídica automática ni de una prueba definitiva de que Marruecos haya organizado una estrategia concreta. Se trata, sobre todo, de una forma de interpretar la crisis.

Un movimiento masivo de personas en una frontera puede ser leído no solo como un fenómeno migratorio, sino también como un posible instrumento de presión geopolítica.

A nivel europeo, la carta enviada el 1 de agosto por 22 ministros europeos menciona expresamente la "instrumentalización de la inmigración u otras amenazas híbridas" que no pueden ser toleradas.

El documento

Carta del 1 de agosto de 2026 dirigida a António Costa, Ursula von der Leyen y Micheál Martin, impulsada por Italia y Dinamarca. Fuente: governo.it
01Carta del 1 de agosto de 2026 dirigida a António Costa, Ursula von der Leyen y Micheál Martin, impulsada por Italia y Dinamarca. Fuente: governo.it
Fragmento citado: "the instrumentalisation of migration or other hybrid threats". Fuente: governo.it
02Fragmento citado: "the instrumentalisation of migration or other hybrid threats". Fuente: governo.it
La carta está firmada por 22 jefes de Estado y de Gobierno europeos. Fuente: governo.it
03La carta está firmada por 22 jefes de Estado y de Gobierno europeos. Fuente: governo.it

Pocos días después, António Costa calificó de "totalmente inaceptable" la instrumentalización de los movimientos migratorios y pidió una respuesta europea conjunta. Ursula von der Leyen, por su parte, condenó las imágenes "inaceptables" procedentes de Ceuta y reiteró la necesidad de proteger las fronteras exteriores de la Unión Europea.

La posición española parece oscilar entre dos registros. Sánchez denunció reacciones "egoístas" de algunos gobiernos europeos y defendió el control recuperado en 48 horas, en coordinación con Marruecos. El Ministerio del Interior atribuyó la crisis a "mafias" y a un "bulo" sobre la supuesta apertura de las fronteras. Sin embargo, el 26 de agosto, la ministra de Defensa, Margarita Robles, afirmó que parte de lo ocurrido en Ceuta se sitúa "en el terreno de las amenazas híbridas".

Marruecos, por su parte, ha mantenido una línea oficial de cooperación, sin reconocer una instrumentalización de los flujos. Al mismo tiempo, medios cercanos al Palacio, como Le360, han alimentado la tesis de que Ceuta y Melilla "pertenecen a Marruecos", mientras que la Organización Marroquí de Derechos Humanos ha pedido investigaciones sobre las muertes y ha advertido de los riesgos para las personas migrantes.

Diversos análisis, como los de Infobae, el Real Instituto Elcano y Revista Zoom, han explicado que algunos sectores del poder político español interpretan lo ocurrido en Ceuta como una "estrategia de presión política" de carácter híbrido o como una "migración forzada instrumentalizada" dentro de una "zona gris".

En síntesis, Ceuta se convierte en un espacio donde se aplica la lectura de la "guerra híbrida" a las fronteras exteriores de la UE. El lenguaje utilizado por instituciones europeas y representantes españoles, la línea oficial de cooperación del Gobierno marroquí y las narrativas paralelas sobre soberanía muestran que el concepto no es neutral. Es una herramienta de análisis, pero también una categoría política que puede orientar respuestas basadas en la seguridad y favorecer la normalización de medidas excepcionales.

Un precedente en la frontera de Europa del Este: Bielorrusia, Polonia y los países bálticos

Un caso importante para comprender qué se entiende hoy por "guerra híbrida" en el debate sobre migración es la crisis entre Bielorrusia y la Unión Europea de 2021.

Ese año, miles de personas, en gran parte procedentes del Asia sudoccidental, fueron conducidas hacia las fronteras de Polonia, Lituania y Letonia. El caso se convirtió rápidamente en un asunto central para Europa, no solo por su dimensión humanitaria, sino porque fue interpretado por las instituciones de la UE como una forma de presión política ejercida por Bielorrusia.

Las autoridades polacas fueron de las primeras en definir la situación como un "ataque híbrido". Posteriormente, el Consejo Europeo retomó esta expresión en las conclusiones del 21 y 22 de octubre de 2021, en las que los líderes de la Unión condenaron la "instrumentalización de los migrantes" por parte del régimen bielorruso. Más tarde, la Comisión Europea utilizó el mismo lenguaje al anunciar el quinto paquete de sanciones contra Minsk, adoptado el 2 de diciembre de 2021.

Este paso es especialmente importante. La UE dejó de describir la crisis únicamente como un problema migratorio o humanitario y empezó a verla como una amenaza directa contra su seguridad y sus fronteras. La migración pasó a ser interpretada como un instrumento utilizado por un tercer Estado para ejercer presión sobre la Unión, desestabilizar las fronteras exteriores y generar divisiones políticas entre los Estados miembros.

El caso de Bielorrusia marcó así un cambio en la percepción europea. De una crisis localizada en un tercer Estado, relacionada con violaciones de derechos humanos internas, se pasó a una amenaza que la Unión consideraba dirigida contra ella misma. Como observa Miadzvetskaya, la UE comenzó a presentarse no solo como un actor que imponía sanciones, sino también como víctima de una estrategia de coerción transnacional.

Guerra híbrida y actores políticos

  1. 2005-2007

    El concepto nace en el ámbito académico

    Frank Hoffman describe las "guerras híbridas" como combinación de medios convencionales, irregulares y coercitivos. No menciona la migración.

  2. 2016

    La UE adopta el marco de las amenazas híbridas

    La Comisión y el Servicio Exterior aprueban el marco conjunto: el concepto entra en el lenguaje institucional de seguridad.

  3. Mayo 2021

    Ceuta: el precedente más cercano

    Unas 8.000 personas entran en la ciudad tras el relajamiento de los controles marroquíes en El Tarajal, en plena ruptura diplomática por la hospitalización en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario. Madrid habla de "chantaje" y Bruselas responde que "las fronteras europeas no se negocian"; la mayoría de las personas son devueltas en pocos días.

  4. Verano-otoño 2021

    Bielorrusia, Polonia, Lituania y Letonia

    Miles de personas son conducidas hacia las fronteras orientales. Varsovia habla de "ataque híbrido" y el Consejo Europeo, en las conclusiones del 21 y 22 de octubre, condena la "instrumentalización de los migrantes" por parte del régimen bielorruso.

  5. 2024

    El concepto entra en la norma migratoria

    El Pacto Europeo de Migración y Asilo incorpora la instrumentalización de la migración como situación que permite medidas excepcionales en frontera.

  6. 30-31 julio 2026

    Crisis en Ceuta

    Cerca de 72.000 entradas y unas 70.000 devoluciones a Marruecos, según las autoridades españolas.

  7. 1 agosto 2026

    Carta de 22 líderes europeos

    El texto impulsado por Italia y Dinamarca menciona "la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas", sin nombrar a Marruecos.

  8. 26 agosto 2026

    España habla de "amenazas híbridas"

    La ministra de Defensa, Margarita Robles, sitúa parte de lo ocurrido "en el terreno de las amenazas híbridas".

La cronología recoge únicamente los momentos en que instituciones europeas o gobiernos han usado el lenguaje de la amenaza híbrida o del chantaje. No es una atribución de responsabilidad a ningún Estado ni una lectura de la llegada de personas como un acto de guerra.

El precedente bielorruso no sirve para equiparar automáticamente Minsk y Rabat ni para afirmar que exista una responsabilidad marroquí demostrada en el caso de Ceuta. Sirve, más bien, para comprender el significado político de la expresión "guerra híbrida".

El concepto indica el momento en que un movimiento migratorio deja de ser interpretado únicamente como consecuencia de desigualdades, violencia o falta de perspectivas y pasa a ser considerado un posible instrumento de presión en las relaciones entre Estados. Esta es precisamente la perspectiva que vuelve a aparecer en el caso de Ceuta: no como prueba automática de una responsabilidad marroquí, sino como clave para comprender por qué una crisis migratoria puede ser leída inmediatamente, a nivel europeo, también como una cuestión de seguridad geopolítica.

Fuentes

1. Rai News — Ceuta e Melilla, cronologia di una crisi mai risolta: https://www.rainews.it/articoli/2026/08/ceuta-e-melilla-cronologia-di-una-crisi-mai-risolta-b8f5752a-9e99-4826-a838-40b054384bee.html

2. Frank Hoffman — Conflict in the 21st Century: The Rise of Hybrid Wars: https://www.comw.org/qdr/fulltext/0712hoffman.pdf

3. Consejo Europeo — Amenazas híbridas: https://www.consilium.europa.eu/it/policies/hybrid-threats/#what

4. Governo italiano — Carta de los ministros europeos: https://www.governo.it/it/node/32446

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